lunes, 5 de septiembre de 2011
Dispersion
Cuando la gente me pregunta, ¿Por qué te gusta el Bossa?, a veces atino a responder que es algo particular, muy mío; cuando en realidad quisiera preguntar ¿cómo es posible que a alguien no le guste?, no se trata solamente de un género, sino de ésas notas que te incitan a mover el cuerpo hilvanando olas en el viento, a sentir la letra instalarse en lo recóndito e insondable de cada hueso que te sostiene, como si la música estuviera dentro de ti y no viniera de afuera. Me gusta el Bossa porque inspira, porque ayuda a perderse en aquellas dispersiones mentales que cambian, se adaptan y se revuelven en mi mente, porque te hace consciente de la belleza interminable que puede tener un sonido llamado nota musical, porque me recuerda que tengo un cuerpo de mujer que se mueve al compás, susurrándole al espacio pequeñas palabras de amor y deseo; me recuerda que en la música se encuentra la inmortalidad y al mismo tiempo la desavenencia de una época que se contrasta.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Insomnio perdurable
Incontable imsomnio como siempre, de ése de mirar las estrellas, de soñar sin dormir, de creer sin ver. Ésos insomnios de verdades reveladas, de mentiras descubiertas, pero sobre todo insomnio de fantasías.
Anoche fué de insomnio, de ésos de darse cuenta que las paredes son blancas de nuevo, que aquella ventana a la que me aferraba se ha cerrado del todo, poco a poquito sin que lo notará. No extraño su aire sofocante lleno de recuerdos, ni añoro su desdicha.
En éste insomnio, lleno de andanzas rebuscadas, encontré estrellas deshilachadas hermosas, estrellas de ésas, que no siempre vemos porque la luz de la ciudad las opaca.
viernes, 5 de agosto de 2011
cronica 1
A mí me gusta sentarme del lado que da al sol en el autobús,
si, generalmente no veo nada debido a la luz, pero me basta con cerrar los ojos;
así la gente piensa que vengo dormida y nadie me molesta hablándome, aunque,
éste remedio nunca ha dado resultado, ni el de ponerse los audífonos y hacer como que escucho música
aunque el teléfono se haya muerto hace horas, ni siquiera contestar con simples monosílabos da resultado,
ha de haber algo amigable en mi cara o muy pocos recursos para que
las personas se paguen un terapeuta y me cuenten cosas que no me resultan interesantes en lo más mínimo.
O bien, será que algunas ven lo que yo me niego a contarme y por éso me cuentan lo que ellos se niegan a ver de sí mismos.
Quizá deba ahorrar para un auto, aunque, talvez reconozca a alguna de éstas personas de entre los peatones y no pueda detener el impulso de arrollarlos en la calle, ahora que está de moda la impunidad.
Conclusión: andar a pie o aceptar mi nueva condición de misantropía y vivir con ella.
si, generalmente no veo nada debido a la luz, pero me basta con cerrar los ojos;
así la gente piensa que vengo dormida y nadie me molesta hablándome, aunque,
éste remedio nunca ha dado resultado, ni el de ponerse los audífonos y hacer como que escucho música
aunque el teléfono se haya muerto hace horas, ni siquiera contestar con simples monosílabos da resultado,
ha de haber algo amigable en mi cara o muy pocos recursos para que
las personas se paguen un terapeuta y me cuenten cosas que no me resultan interesantes en lo más mínimo.
O bien, será que algunas ven lo que yo me niego a contarme y por éso me cuentan lo que ellos se niegan a ver de sí mismos.
Quizá deba ahorrar para un auto, aunque, talvez reconozca a alguna de éstas personas de entre los peatones y no pueda detener el impulso de arrollarlos en la calle, ahora que está de moda la impunidad.
Conclusión: andar a pie o aceptar mi nueva condición de misantropía y vivir con ella.
Amargura
Resulta de lo más estúpido pensar en tí,
y de lo más irónico que la versión sea de sixpence non the richer
y no de los cranberries, como dice el título.
sábado, 30 de julio de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
Y así empieza esto; una mañana mientras voy de camino,
una tarde lluviosa, mientras miro mis manos así empieza; poco a poco,
como una tubería con gotera, desperdiciándo momentos.
Y así continúa, reventando los tubos, creando más goteras;
pasándo de unos minutos a media mañana...hasta que se acaba el agua.
Pero no termina; me quedo sin sumistro, se me van las ganas;
me fastidia el recuerdo y lo dejo de lado, pero no se me acaba la vida
y mientras me dure, volveré a empezar, leeré las viejas cartas, contaré mis lunares,
me paseraré frente al sol y será una mañana, mientras voy de camino y mire mis manos.
una tarde lluviosa, mientras miro mis manos así empieza; poco a poco,
como una tubería con gotera, desperdiciándo momentos.
Y así continúa, reventando los tubos, creando más goteras;
pasándo de unos minutos a media mañana...hasta que se acaba el agua.
Pero no termina; me quedo sin sumistro, se me van las ganas;
me fastidia el recuerdo y lo dejo de lado, pero no se me acaba la vida
y mientras me dure, volveré a empezar, leeré las viejas cartas, contaré mis lunares,
me paseraré frente al sol y será una mañana, mientras voy de camino y mire mis manos.
jueves, 23 de junio de 2011
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